dimarts, 5 febrer de 2013

Los papeles de Bárcenas o la diplomática "sobrecogedora"

Esta vez preferimos esperar unos días. El tema de los llamados "papeles" de Bárcenas está dando mucho de sí en la prensa española y no cabe duda que si su contenido es veraz debería traer consecuencias de calado. Si no es que ya lo está haciendo. Aun así, desde el punto de vista diplomático se presentan algunas dudas importantes que pueden poner en cuestión, ya no la veracidad del contenido, sino la naturaleza jurídica de los mismos. Las dudas provienen esencialmente de tres situaciones:

1.- La imposibilidad, hasta el momento, y por parte de la opinión pública, de ver los documentos originales. ¿Cómo evaluar entonces sus características reales?
2.- Los "papeles" de Bárcenas no constituyen ningún cuaderno o libreta. Son ciertamente "papeles" que no parecen proceder de una única unidad documental, sino de varias, y que se han elaborado mediante cuatro procederes distintos en cuatro formatos distintos. Esta cuestión invalidaría a los calígrafos y a la prensa que ha considerado que todos los folios se realizaron de "una sola sentada", poniendo en duda su autenticidad. Aun así se mantiene otra duda: sin poder comprobar los originales, ¿cómo podremos saber si se han utilizado bolígrafos distintos, si la letra es de la misma mano, teniendo en cuenta que han pasado casi 20 años entre los primeros asientos y los últimos?
3.- El modus operandi de El País se parece demasiado al de El Mundo cuando publicó el conocido borrador de la UDEF en donde se inculpaba a la familia Pujol y al padre de Artur Mas en una trama de corrupción. Esta metodología que se impone desde el pasado mes de noviembre de 2012 en la prensa española, descalifica las fuentes y perjudica sin duda su credibilidad.

Iremos por partes:

1) Y quizás lo más importante. Desde la semana pasada, y aun pudiendo el diario El País, publicar los originales, solamente hemos visto recortes, montajes más o menos coherentes, interpretaciones de los datos, publicación de los datos presuntos derivados de un original en formatos distintos, explotación de datos desde una aplicación montada por el propio diario. La única vez que El País ha publicado las páginas íntegras de los documentos (en su edición de domingo día 3 de febrero) tanto en papel como en electrónico, las páginas aparecen borrosas. Solo se accede a la información por la interpretación que aporta el rotativo. Bien, sus razones tendrán, pero en lugar de aportar certeza, en realidad solo infunde dudas y poca fiabilidad. ¿Cómo la opinión pública puede ser juez si no accede de modo transparente a los documentos originales? La duda es pertinaz, y excitante!

1a) La única visión cercana a los originales que hemos visto está en algunos extractos, marcados en amarillo simulando haber usado un lápiz resaltador. Aun así son fotomontajes como se puede ver en algunos usados también por la Cadena Ser


























2) Los "papeles" de Bárcenas son efectivamente papeles. No hay cuaderno. No hay libreta. O almenos no existe un sólo libro o unidad documental compuesta, sino más cosas. Visto lo publicado, creemos que en realidad no hay original. Sino que solamente se trata de fotocopias realizadas sobre documentos en estado de borrador o acta probatoria que no están en poder del diario El País. En realidad, analizando la difuminada documentación publicada en su edición de domingo, podemos concretar hasta cuatro formatos diferentes de fotocopias. Estos son,

2a) Los "papeles" de 1990 a 1993 se escriben en unos folios cuadriculados a la manera de los libros de contabilidad que se usaban en aquel entonces. Cinco columnas. Las tres últimas para la indicación detalle a detalle de cada numeral en recuadros pequeños. Indicación de los numerales, escritos a mano, sin ceros. Contando que todo es en miles o millones de pesetas. La columna de "debe" y "haber" modificada en su parte superior por "entradas" y "salidas". No es por tanto contabilidad oficial, como mucho un borrador. ¿De este borrador saldrá la contabilidad oficial? ¿Este borrador es contabilidad en "b"? ¿Este borrador es contabilidad falsa? Este borrador es borrador y, por tanto, habrá que verificar su eficacia jurídica como tal y la veracidad de cada uno de sus asientos. No cabe duda que si ciertos asientos se han contrastado con sus perceptores ayuda a pensar en su veracidad. Pero es borrador y, por tanto, no debería ser prueba por si solo. Debería contrastarse con su original. Debería contrastarse con la fuente de donde procede el original y su fiabilidad. Debería ser peritado convenientemente.



2b) Los "papeles" de 1994 a 1996 no existen. Su ausencia no es prueba de que no existan asientos en este período, si no de que la fuente original de los documentos no tiene esta información. Si seguimos el principio de probabilidad frecuentista, seguramente existian asientos. Pero se trata solo de una presunción. No hay evidencia.

2c) Los "papeles" de 1997 a 1999 vuelven a usar un formato diferente. Apelamos a la "prueba Miquel Rius" para demostrarlo, tal como aparece en la parte superior de la fotografia publicada por la Cadena Ser (y que hemos incluido anteriormente en nuestro post), existe el logo de esta famosa marca de material de oficina. Esta empresa solía ofrecer libros pre-impresos para el control de los libros de contabilidad de las empresas, tanto de inversiones, control de IVA, deudas, ingresos, etc. El encabezado es distinto al formato de 1990 a 1993. Hay seis conceptos por tres del anterior. Es otro tipo de libro de contabilidad, distinto al anterior. Sus folios, por tanto, proceden de otra unidad documental. Otra vez cinco columnas. Las tres últimas para la indicación detalle a detalle de cada numeral. Indicación de los numerales esta vez con ceros indicando miles y millones de pesetas. El sistema de asiento contable es, por tanto, distinto. Escritos también a mano. La columna de "debe" y "haber" modificada en su parte superior por "entradas" y "salidas". Del mismo modo que en el punto anterior no es por tanto contabilidad oficial, como mucho un borrador de ella. Y las mismas preguntas ¿de este borrador salió la contabilidad oficial? ¿Este borrador es contabilidad en "b"? ¿Este borrador es contabilidad falsa? De nuevo habrá de recurrir a comprobar la fuente original de los documentos, los borradores que dispone esta fuente original y dilucidar su procedencia.


2d) Otro formato distinto, parecido al del período 1990 a 1993, es el de los folios del periodo 2000 a 2007. Cinco columnas. Escritas a mano. El "debe" y el "haber" con los conceptos "entradas" y "salidas" esta vez escritos encima mismo del texto, corrigiéndolo. Esto distingue este formato del de inicios de los 90. En la cabecera tres lineas. Y en una de ella la consignación del año de toma de datos. Entre el 2000 y el 2007 hay mayor profusión de asientos, con algunas rectificaciones y tachaduras. A diferencia del primer período se incorpora la firma del redactor de los folios en cada recuento del estado del saldo. La firma, según comprobación pericial ofrecida por El País, parecería del extesorero del PP, Luís Bárcenas. Distinción esta vez entre lo anterior dicho y el modus de redacción del redactor: la asunción de responsabilidades por parte de éste al consignar su firma, su validación, a la relación del estado del saldo. Así como durante los noventa los textos parecerían borradores, los textos de inicios del siglo XXI parecerían más cercanos a un estado de originalidad. Aun así, en ningún caso documentos dispositivos, solamente probatorios y no meramente instrumentales. Otra vez convendría comprobar la fuente original y contrastarla.



2e) Un cuarto formato distinto a los anteriores. En este caso aparece un recuadro con encabezado y cinco columnas probablemente producido en un documento de word o de excel 2007, impreso y rellenado a mano. Solo aparece este formato para los asientos del 2008. El mismo modus operandi que en el periodo 2000-2007: asientos contables con la consignación de la firma presunta de Luís Bárcenas. Su firma nos situa de nuevo en una situación de acta probatoria y no solamente de documento instrumental.


3) Finalmente nuestra opinión al respecto del modus operandi de El País en la publicación de los papeles de Bárcenas es que no ayuda a la credibilidad de los datos. Desde el pasado mes de noviembre de 2012, la práctica habitual de la prensa española en ofrecer los documentos que utilizaban como soporte a las noticias mediante "descargas", ha mutado a otra sistemática mucho menos transparente. El método de publicación del borrador de la UDEF por parte de El Mundo mediante recortes, lenta sucesión de datos en días progresivos y escondiendo el presunto original, tiene un fiel seguidor en el diario El País. Este método centra la decisión de la "probabilidad" de los documentos en aquello que dicen las personas o los medios de comunicación, y no en sus características o elementos formales, siendo un claro ejemplo de lo que llamamos "probabilidad subjetivista". Esta arma es poderosa y condiciona la opinión pública: "mirad que documentos, imaginaros si fueran a ser verdad"! Este método es propio de sociedades en crisis, busca la efectividad a toda costa y una presunta justicia rápida ante los casos de corrupción que existen. Estamos ante un claro uso subjetivo y parcial de los documentos, en que lo de menos son ellos mismos sino lo que pueden llegar a provocar. Parece extraño, pero vista esta metodología parece infinitamente más transparente el modus operandi de Wikileaks (sobretodo en las publicaciones a partir de los Gitmo Files en 2011) que no la prensa española. Estamos en crisis, en todos los sentidos.

4) Para finalizar el post: 

¿Son o no son documentos de Luís Bárcenas? La prueba pericial debería confirmar que las firmas de los recuentos de saldos y la de Luís Bárcenas es la misma. Hay suficientes firmas en los asientos como para poder confirmar que siempre ha sido la misma mano quien las ha consignado, y se trataría de una mano que sabía el proceder habitual en el recuento de los saldos de caja. Un presunto imitador debería saber del procedimiento de Bárcenas como tesorero y este debería justificar por qué él no lo hacía de esta manera o si lo hacía de otra. En esta verificación sabremos si es o no es de Bárcenas.

¿Son documentos auténticos? Lo que hemos visto publicado en El País es la digitalización de fotocopias (por tanto meras copias simples, o incluso diría que básicas) de unos borradores y actas probatorias de unos asientos contables. Deberían de ser localizados los documentos de donde derivan las diversas copias. La consignación de firma validadora por parte del redactor confirmaría la toma de responsabilidad de éste frente a los datos que se estaban presentando. Sin firmas, ni validaciones, deberiamos dudar de inmediato. Con validaciones, hay responsabilidades y deben ser asumidas sí o sí.

¿Reflejan estos documentos una contabilidad no oficial? En cuanto al contenido ya sabemos que la Diplomática no se manifiesta mucho. La verdad, que la dictaminen los jueces. Pero cierto es que la firma repetida de los recuentos de saldo indica necesidad de validación y, por tanto, datos fidedignos o que se quieren dignos de fe y creibles. Si no, para qué se firman? Se podrían firmar datos falsos? Sí, pero con qué motivo? Lo normal en Diplomática es encontrarse documentos que se quieren auténticos y que disponen de todas sus formalidades cuidadosamente elaboradas para no levantar sospecha. Un documento falso debe ser elaborado de manera burda? A mano, com es el caso de estos documentos? En nuestra opinión estamos juzgando unos borradores de una contabilidad que, para parecer oficial, seguramente se autentificó formalmente. Solo comparando la contabilidad oficial y la elaborada presuntamente por Bárcenas podremos encontrar contradicciones. Pero sobretodo, lo más importante, es verificar la procedencia de los documentos, reconocer sus productores, la persona que realmente los elaboró, en qué contexto y con qué fines. La clave está en verificar su autor. Si esto se consigue quizás sepamos realmente la verdad.

2 comentaris:

Anònim ha dit...

Bien.. no olvides que se trata de contabilidad B, no esperes demasiadas formalidades.. y que el Sr. Bárcenas diga, ahora,que no son suyas, me ofrece poca credibilidad (sí que lo son los 22M€ de Suiza, ¿verdad? aquí no ha negado en ningún momento que sean falsos...).
Por otra parte, El Juez, desde ayer, parece que tiene los originales. Él sabrá qué debe hacer. Pero huele mal...

Jordi Serra ha dit...

Felicitats per la reflexió, una anàlisi brillant i absolutament necessària. Potser en algun moment, ara que tant parlem de corrupció, ens haurem de plantejar si la manca de rigor professional (en aquest cas de la professió periodística) no és també una forma de corrupció.

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